Caso de negocio para aviones privados

La idea de viajar en un avión privado puede sonar a muchos signos de dólares, pero existe la forma de encontrar ciertas oportunidades y en especial el ahorrar tiempo para un ejecutivo ocupado.

En una reciente carta a un periódico, un empresario describió su pequeña conversación con un cliente al final de una reunión: “¿A qué hora es tu vuelo?”, Preguntó.

La respuesta, “Sea cual sea la hora que llegué al aeropuerto”. Ante esta respuesta dejó muy claro quién tenía el control.

De hecho, más de 50 años después de la venta de los primeros Learjet a principios de los años sesenta, la aviación privada goza aún de un estado innegable.

Quizás es la exclusividad, los pasajeros despegan cuando les gusta, desde donde quieran y llevan consigo tantos animales domésticos y botellas de champú, no importa el champán, como les plazca.

Y por supuesto no hay una bolsa de plástico re-sellable a la vista.

Y la falta del rigmarole usual que acompaña a los vuelos comerciales estándares significa que, un avión privado puede trasladarte fácilmente a tres ciudades globales por separado en un solo día, si se requiere.

Por supuesto, este tipo de servicio no es barato, pero de nuevo, el tiempo es dinero y esto lo puede corroborar cualquier ejecutivo de las altas esferas o empresarios que requieren moverse con regularidad de un lugar a otro.

Esto podría sonar como una cosa trivial a decir verdad pero, para un número de empresarios, la aviación privada es una inversión atractiva y un accesorio cada vez más regular en su vida profesional.

Liz Taylor quien tenía un planificador de fiestas y quien sabíamos, gustaba viajar con estilo, voló en privado hace un par de décadas y comenzó a hacerlo más a menudo después de reconocer los beneficios del negocio en un viaje a Venecia.

En voz de la misma Liz Taylor, comenta que hizo una boda hace unos siete años en Venecia y el cliente tenía un avión privado, así que pudieron hacer las degustaciones de comida y las visitas al sitio en un solo día.

Para ella, dentro de sus negocios, este estilo de vida al viajar en un avión privado fue toda una revelación.

En sí, te diriges hacia tu avión y nadie te pregunta sobre cremas y geles, pro supuesto no tendrás que hacer ningún tipo de fila o revisión de ningún tipo, simplemente te subes a tu avión para luego bajar al otro extremo.

Esto es casi casi como subirte a tu propio coche en donde vas por el camino haciendo tus planes de negocios o sencillamente descansar.

Si lo deseas, puedes degustar alguna comida o bebida de tu total preferencia mientras te diriges a tu lugar de destino.

Si tus deseos o necesidades lo requieren, puedes tomar nuevamente tu avión privado a la tres de la mañana, por ejemplo y partir a un nuevo destino para continuar tu viaje, sin importar el hecho de haber realizado una reservación o estar tanto tiempo de antelación en el aeropuerto.

Aquí solo levantas el teléfono e indicas que volarás en ese momento y ¡listo!

Al igual que un auto, existe sin mayor problema la venta de aviones que, por supuesto van desde los más sencillos y básicos, hasta aquellos modelos que son todo un palacio flotante.

Lo importante es que la opción se encuentra ahí, lo único que hay que ver es si puedes o quieres tomarla.